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Impresionante descubrimiento el Parque Natural de Arribes del Duero (Zamora, Valladolid y Portugal)

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El Parque Natural de Arribes del Duero ocupa las provincias de Zamora y Salamanca y es frontera natural con Portugal. Ha sido un descubrimiento increíble, que desconocíamos totalmente, con unos paisajes maravilloso y unas vistas que se te quedan en la retina. Tan cerca de Portugal que es divertido cruzar y descruzar fronteras para probar gastronomías diferentes y disfrutar de los productos típicos de cada zona.

Nosotras hicimos la ruta en nuestra furgo Dory pero se puede hacer perfectamente cogiendo un alojamiento en algún pueblo de en medio y hacer una jornada hacia el norte y otra hacia el sur cubriendo así el parque nacional completo.

Día 1: Miranda do Douro (Portugal) – Fermoselle (Zamora) – Villarino de los Aires (Salamanca)

Nosotras hicimos una ruta de norte a sur, empezando en el precioso pueblo de Miranda do Douro en Portugal, donde empezamos el viaje, con unas vistas preciosas del Duero encañonadas junto al pueblo, comprando queso, vino y productos locales portugueses riquísimos y comiendo en el restaurante O Moinho, menú a muy buen precio y muy rico.

Desde Miranda cruzamos de vuelta a Zamora y seguimos el road trip parando en Fermoselle, típico pueblo zamorano precioso, donde paseamos por sus calles y plazas y subimos hasta el Castillo de Doña Urraca, que tiene una vistas impresionantes del Duero, hay un bar en el castillo pero estaba cerrado cuando nosotras entramos, lo más impresionante son las vistas sin duda.

El siguiente pueblo que visitamos fue Villarino de los Aires, ya en la provincia de Salamanca. Ahí tenéis que buscar el Teso de San Cristóbal, donde hay una ermita del mismo nombre y lo que se cree fue un santuario rupestre. Allí vimos una tumbas medievales y es como un área recreativa con mesas, desde ahí no se llega a ver el Duero aunque sí vistas globales del parque natural. También en Villarino visitamos el Mirador de la Falla, hay cartelería que te indica cómo llegar y las vistas son impresionantes.

Siguiendo hacia el sur llegamos al siguiente pueblo que queríamos visitar, Pereña de la Ribera, imprescindible subir a la ermita de La Virgen del Castillo, donde las vistas son impresionantes, aquí os dejo una foto:

En Villarino estuvimos en la Oficina de turismo, donde Mariví nos informó de todo maravillosamente, encantadora, nos dejó mapas y nos explicó lo que no nos podíamos perder del parque natural. Gracias a su recomendación bajamos a Ambasaguas, un área recreativa muy chula, con molinos antiguos incluídos, donde el Tormes se une con el Duero, un sitio muy chulo para pernoctar si no te da miedo estar solo en mitad de la nada.

PERNOCTA: A nosotras, como sí nos da miedo, si no hay nadie más, nos fuimos al Área de autocaravanas en Aldeadávila Aldeadávila de la Ribera, que está muy bien, pegado a un albergue, no tiene muchas plazas horizontales, pero éramos solo dos furgos, así que estuvimos muy a gusto allí, junto a un parque, un sitio bonito.

Vista del Duero desde Mirada do Douro

Así son los miradores del Parque Natural. ¡Impresionantes!

Vista de Ambasaguas

Día 2: Masueco – Aldeadávila de la Ribera – Saucelle – Freixo y Barca de Alba (Portugal)- Ciudad Rodrigo (Salamanca)

Después de un buen desayuno furgonetero, el segundo día seguimos descubriendo el Duero y nos fuimos directas al pueblo de Masueco, de donde sale una ruta que te lleva hasta el Pozo de los Humos, impresionante cascada de 50 m de caída en un paisaje rocoso formado por el río Uces. Cuando fuimos nosotras la cascada estaba seca, y muy pocas veces al año lleva agua, si queréis verla con agua os recomiendo que llaméis a alguna oficina de turismo de la zona antes de ir, y así lo tenéis asegurado. Nosotras volveremos seguro, porque verla con agua tiene que ser alucinante, el paisaje merece mucho la pena incluso seca, es impresionante.

De vuelta a Aldeadávila de la Ribera fuimos al Mirador del Fraile y al Picón de Felipe, ambos son miradores con vistas preciosas del Duero, piensas que te vas a aburrir de tanto mirador pero todos te dejan sin aire…¡muy chulos! Allí en Aldeadávila se pueden contratar cruceros que van por el Duero, nosotras no lo hicimos porque queremos volver con las niñas y hacerlo con ellas, me parece un planazo si vas con peques. En la oficina de turismo (923 50 59 03) os informarán de horarios y precios.

Después de disfrutar de las vistas de estos últimos miradores seguimos la ruta hacia Saucelle, arriba hay otro mirador alucinante, donde se ve un poblado que fue de los trabajadores de la presa, ahora convertido en casas rurales, y el Ebro cuando se une con el río Huebra, una vista preciosísima también.

Cruzando otra vez a Portugal nos fuimos a comer a Freixo, donde degustamos un riquísimo bacalao a la nata en el Restaurante Cinta D’Ouro, por fuera tiene una pinta bastante cutre pero está todo riquísimo y super bien de precio. Después de comer subimos al Mirador de Penedo Durao, donde aparcamos la furgo y disfrutamos de las vistas un buen rato, ¡alucinante! Y seguimos ruta hasta el pueblo de Barca de Alba, un bonito pueblo portugués donde llegan los cruceros que salen de Oporto, no teníamos ni idea de que el Duero era navegable.

PERNOCTA: Desde allí nos fuimos ya hacia Ciudad Rodrigo, donde queríamos dormir en el parking que está justo antes de la ciudad antigua, un sitio precioso. Estuvimos paseando de noche por el pueblo, alucinante, como regresar al medievo.

Vistas del Duero desde Saucelle

Vistas desde el Mirador Penedo Durao

Cascada de los Humos (vacía cuando la visitamos)

Pueblo de Barca de Alba (Portugal)

Día 3: Ciudad Rodrigo- Siega Verde, yacimiento arqueológico
El tercer día de nuestra ruta nos levantamos en Ciudad Rodrigo, el parking está muy bien, es gratuito y no tiene baños, pero tiene muchas plazas rectas. Teníamos antojo de super desayuno y nos fuimos a desayunar al Parador, cuesta un dineral, pero fue brunch desayuno-comida, en algunos paradores te dejan entrar a desayunar aunque no estés alojado, así que disfrutamos muchísimo del desayuno.

Teníamos que volver ya a casa, pero antes aprovechamos para pasear un poco más por Ciudad Rodrigo para irnos después al yacimiento arqueológico de Siega verde, que teníamos la visita guiada a las 11 de la mañana (es importante reservar porque sino hay veces que se llena)

El sitio es impresionante y el yacimiento, junto al río, super especial. Allí las pobladores prehistóricos grababan animales y figuras en las rocas, y Alejandro, el guía nos lo explicó maravillosamente. Volveremos seguro porque tienen visitas nocturnas y teatralizadas, sobre todo en verano. Y es un lugar increíble. Nos dejamos en el tintero ir al castor de Yecla de yeltes, pero ya no nos daba tiempo, así que para la próxima.

Ha sido un roadtrip corto pero super disfrutón que os recomendamos totalmente. ¡A disfrutar!

Ciudad Rodrigo de noche

Visita al Yacimiento de Siega Verde, muy cerca de Ciudad Rodrigo