Aiii, ¡qué calor hace! que no se soporta, y eso que los serranos estamos en «mejores condiciones» pero cuando aprieta la ola de calor, no nos salvamos ninguno. Así que hoy os propongo un plan divertidísimo y fresco, fresquísimo para hacer con la familia: pasar el día en la piscina municipal de Collado Villalba (Madrid).
Toboganes medianos de la piscina municipal de Collado Villalba (Madrid)
Nosotras vamos todos los años, así que ya llevamos años disfrutando de las instalaciones. Y ¿qué tiene de especial esta piscina municipal? Pues que tiene dos toboganes muy grandes, uno cerrado y con algún giro interesante y otro abierto, tiene además dos toboganes anchos para los más pequeños y una zona para bebés con paraguas de agua e incluso una zona de chorros y cascadas tipo spa.
¿Se puede pedir más en estos días de tanto calor? Pues sí, porque además tiene precios municipales, así que por 3,05 euros entran los niños y 5,05 los mayores (lo del ,05 no lo entiendo pero así es).
Zona de bebés de la piscina municipal de Collado Villalba (Madrid)Zona spa de la piscina municipal de Collado Villalba (Madrid)
Para disfrutar las piscinas a tope nosotras nos llevamos la comida, dentro hay un chiringuito donde puedes comer algún bocata, y comprar bebidas y helados, pero casi todo el mundo se lleva picnic. Os recomiendo llegar pronto, abren a las 10, sobre la hora de comer ya está bastante llena, pero nunca he visto grandes colas en los toboganes, van rápidos y hay muchos socorristas pendiente de todo.
Mis #lokasdelavida (Narai 9 años, Iara y Tamae 6 años) se tiran ya en todos los toboganes, por altura hasta el 1’20 no te puedes tirar en los grandes, este es el primera año que pueden y están felices, pero también hay opciones para los más pequeños, mi sobrino de 4 años ya se tiraba el año pasado en el tobogán ancho más pequeño y para los bebés hay una zona reservada. Los mayores también podemos «sacrificarnos» y disfrutar del gusanillo en la tripa deslizándonos por los toboganes mientras nos refrescamos 😉
Así que preparad toallas, protección solar y a disfrutar de un plan fresquito, barato y divertido.
Mis #lokasdelavida tirándose en los toboganes de la piscina municipal de Collado Villalba (Madrid)Mis #lokasdelavida tirándose en los toboganes de la piscina municipal de Collado Villalba (Madrid)
El Monte de El Pardo es una zona boscosa situada al norte de Madrid, está considerado como el bosque mediterráneo más importante de la Comunidad de Madrid y uno de los mejor conservados de Europa. Se extiende alrededor del curso medio del río Manzanares y se encuentra integrado en el Parque Regional de la Cuenca Alta del Manzanares.
Comienzo de la senda botánica de El Pardo (Madrid)Caminando por la senda botánica de El Pardo (Madrid)
En este especial paraje está la senda botánica que os traemos hoy, un paseo sencillo y agradable, con muchos sorpresas divertidas, que nos encantó y los peques disfrutaron mucho buscando animales.
La mayor parte del Monte del Pardo se encuentra cercada, mediante una valla que recorre su perímetro, a lo largo de 66 kilómetros y la ruta transcurre encajonada entre el río Manzanares a la derecha y el coto privado de caza de El Pardo a la izquierda.
Jabalí en el monte El Pardo (Madrid)Carteles indicativos de la senda botánica en El Pardo (Madrid)
Aparcamos el coche pasado el puente del pardo, al lado de unas fincas donde se celebran bodas y comuniones y empezamos ahí un sendero marcado claramente como senda botánica. Los paneles explicativos están bastante deteriorados pero se pueden leer e ir aprendiendo algunos árboles. La verdad es que nos sorprendió muy gratamente el paseo porque hay momentos que le paisaje es impresionante, con grandes árboles centenarios de enorme belleza.
En todo el camino hay que ir muy atentos y mirando hacia el río, donde vimos un cisne y patos y algún milano sobrevolando las copas de los árboles, y hacia el otro lado, detrás de la valla te encuentras, de repente, ciervos comiendo hierva y vimos también varios jabalís. ¡Así que estuvo genial!
Paisaje Monte El Pardo junto al río Manzanares (Madrid)Tubería de la presa del Manzanares. El Pardo (Madrid)
El sendero termina en la base de la presa donde una enorme válvula que deja salir el agua embalsada.
Esta es una ruta tiene de unos 10 km que se hacen tranquilamente en una hora parando para observar los animales.
Os recomiendo esta ruta porque está cerca de Madrid, es muy bonita y hay zonas donde parar a hacer picnic e incluso a darse un baño, aunque yo no vi el río demasiado limpio y no me atreví con las niñas. Vimos familias con bicicletas y carritos, el camino es muy sencillo y es ancho.
¡A disfrutar!
Ruta: 10 km Dificultad: baja Carritos de bebé y bicicletas: SI Duración: 2 horas tranquilamente parando a observar los ciervos, jabalís, patos y cisnes
Paisajes de la senda botánica (El Pardo- Madrid)Saltos del río Manzanares. El Pardo (Madrid)
Normalmente os cuento maravillas de los sitios a los que vamos a comer o cenar, pero en este caso, la verdad, es que no acertamos mucho con lo que pedimos. Saporem es un restaurante en el centro de Madrid, recomendadísimo porque es moderno, chulo, la decoración original, la comida rica y además uno de sus restaurantes tienes terraza, que es lo más cotizado en el Madrid veraniego de 40 grados a la sombra.
Restaurante Saporem (Madrid)Carta del restaurante Saporem (Madrid)
Nosotras habíamos leídola crónica de Eat and Love, un blog de restaurantes en Madrid que nos encanta y nos animamos. Llamamos al restaurante que tiene terraza (calle Ventura de la Vega) pero como estaba lleno nos mandaron al otro, el de la calle Hortaleza. Fuimos cuatro amigas, dos de ellas vegetarianas, así que elegimos platos de verduras de primero. Nos pedimos las chips de berenjenas, muy secas y sin salsa, y una ensalada de queso de cabra para compartir. Las berenjenas no las recomiendo y la ensalada estuvo muy rica. En la mesa de al lado pidieron los rollitos de pollo y mango con menta, que recomiendan en Eat and Love y dijeron que estaban muy buenos (apuntadlo si vais).
De segundo las vegetarianas pidieron Ravioli de pera, les falta algo, están muy sosos y no saben a nada, no tienen salsa y se hacen difíciles de terminar y también pidieron pizza de calabaza y champiñón con aceite de trufa que estaba bastante rica.
Yo pedí unos tallarines muy ricos que tenían frutos secos y verduras con gambas que también fueron una buena elección. Lo regamos todo con un vino blanco de la carta llamado Cuatro Rayas, muy rico.
Ensalada de queso de cabra. Rest. SaporemChips de berenjenas con miel. Rest. Saporem (Madrid)Tallarines con gamas y verduras en el Restaurante Saporem
De postre pedimos alguno que tenía mucho chocolate 🙂 y pagamos unos 35 euros por persona. Todos los precios de la carta son sin iva así que te llevas un poco de susto al final. No sé si repetiremos pero si os animáis a probar ya sabéis qué pedir y qué no.
La Boca del Asno en Segovia es uno de mis lugares favoritos de la sierra de Madrid. Grandes piedras, enormes bosques de pinos y el río Eresma son los grandes protagonistas de este enclave, que ya fue el favorito del rey Carlos III hace casi 250 años.
Puente por donde hay que cruzar para empezar la ruta en Boca del Asno (Segovia)
Y es que este rey era aficionado a la pesca e hizo acondicionar la ribera del Eresma para poder disfrutar de su hobby favorito, en la ruta encontrarás escudos reales, piedras que sirven de tobogán (a los peques de la casa les encantará), puentes de la época e incluso un acueducto que aún sigue funcionando. Es una ruta muy llana y super fácil, de unos 7 kilómetros, circular y muy divertida para ir con peques, porque el río te acompaña todo el camino así que se pueden ir haciendo paradas para darte un chapuzón en las pozas y jugar entre las piedras del río.
La ruta comienza en el parking de Boca del asno, allí hay un bar (por si necesitas algo de comida) y también mesas para picnic. Cruzando el puente de madera comienza la senda que está marcada por postes azules y blancos. Aunque no toda la ruta está marcada es muy fácil seguir el camino porque es muy amplio y no tiene pérdida ya que siempre sigue el curso del río.
Nada más salir del puente del área de recreo de Boca del Asno llegamos a la primera parada divertida, que es una piedra apoyada sobre un centenario pino silvestre que tiene forma de tobogán, donde se puede ver un escudo del rey. Mis #lokasdelavida son expertas en romperse los pantalones deslizándose por esta piedra, que les encanta, así que os recomiendo llevar algo para resbalar o pantalones viejos o vaqueros que se rompen menos al resbalar una y otra vez por la piedra.
Piedra tobogán. Boca del Asno (Segovia)Piedra tobogán en Boca del Asno
A mi me cuesta hacer la ruta porque ellas lo único que quieren es resbalar por la piedra del rey, ¡jeje! y meterse en el río a jugar entre las piedras y encontrar bichitos, pero el camino sigue y hay más sorpresas divertidas que descubrir.
Siguiendo el camino junto a la vereda del río llegaremos al puente medieval de Navalacarreta, que tiene un gran arco central y un pequeño arco por el que los niños pasarán como si fueran pequeños reyes. Al pasar el puente la vegetación cambia completamente y de la densidad del bosque tupido y espeso se pasa a un paisaje más de dehesa con robles, pinares y sauces que custodian el paso del río, y la vida de las truchas a las que se puede ver nadando contra corriente.
Puente de Navalacarreta en la ruta de Boca del Asno (Segovia)
En la mitad de la ruta, cuando ya se da la vuelta para volver hacia Boca del asno, se encuentra el puente de los Canales, que debe su nombre al canal de tronco apoyado en los pilares de granito que salva el cauce del río Eresma. Algunos investigadores creen que se trata de un acueducto romano, aunque en realidad se construyó en el siglo XVI en tiempos de Felipe II para canalizar el agua y abastecer a Valsaín.
Puente de los Canales en la ruta de Boca del Asno (Segovia)Puente de los Canales en la ruta de Boca del Asno (Segovia)
Después de ver este pintoresco puente damos la vuelta y continuamos la ruta por la otra orilla del río, recorriendo, desde el otro lado el camino de vuelta a nuestro punto de salida. En unas dos horas hemos realizado esta ruta fácil y divertida para hacer con los niños, aunque se puede alargar un poco porque ellos no querrán continuar sin parar en todos los columpios que hay en la áreas de descanso que flaquean el río.
La ruta se puede culminar con una suculenta comida en La Granja, o en algún pueblo de la sierra de Madrid, nosotras elegimos el restaurante La Rucca en Becerril, para rematar el día con un chuletón Angus argentino, hecho a la brasa. Como ya os he dicho alguna vez…en esta familia disfrutona somos muy sendero- glotones y nos gusta combinar caminata con comida rica.
Carne Angus argentina a la parrilla en el restaurante La Rucca en Becerril de la Sierra
Una de mis propuestas de paseo preferidas, con y sin peques. ¡Muy recomendable para disfrutones camperos!
Ficha técnica: Distancia: 7 kilómetros y circular Tiempo: 2,5 horas Sin desnivel Dificultad: sencilla
El Home Burguer es otro de los restaurantes top madrileños para los amantes de las hamburguesas de calidad, muy especiales porque están hechas de carne y productos ecológicos.
Carta del restaurante Home Burguer
Tienen cuatro restaurantes en Madrid, nosotras si es un plan con amigos vamos al de la calle Luna, que tiene mesas más grandes (en los otros son solo de 4 personas). En este restaurantes hasta la carta es original, ya que es como un sobre enorme de papel reciclado donde empezarás a salivar en la segunda propuesta…bueno, o quizás en la primera 🙂
Samosas del Home Burguer
Los entrantes están muy buenos, nosotras siempre pedimos samosas (masa filo con verduras dentro) y aros de cebolla pero tienes muchas cosas ricas que elegir, y después llegan… ¡las hamburguesas! Las he probado casi todas, la última vez que estuve pedí una Swiss con lechuga y tomate, que te sirven con patatas y una ensalada de col de muerte.
Hay versión vegetariana para todos los tipos de hamburguesas y diferentes puntos en la carne, así que si eres un amante de la carne cruda o súper hecha podrás disfrutar de la hamburguesa como más te guste.
Hamburguesa vegetariana 112 picante
Si tomas postre o café y con algún entrante sale a unos 20 euros por persona, y deciros que los postres también son espectaculares.
El Home burguer es un placer para los sentidos que no te puedes perder si eres fan de las hamburguesas de calidad.
El bosque de la Herrería es otro de los clásicos de la sierra de Madrid, en #CasaNit hemos ido muchas veces al área recreativa de la silla de Felipe II, junto a la Ermita, donde hay algunas mesas (mejor id a las más alejadas de la fuente y de la Ermita porque en fin de semana hay mucha gente) a hacer un picnic en fin de semana y disfrutar del campo y la tranquilidad.
Bosque de la Herrería (El Escorial)
Pero esta vez hemos hecho una ruta muy bonita y sencilla que os va a encantar porque llega hasta la silla de Felipe II y pasa hasta por una ¡cueva de un oso! Es un paseo de unos 6 kilómetros, con desnivel bajo, de 120 metros, muy divertida para hacer con y sin los peques de la casa.
Cuentan que en estos bosques vivían anacoretas y santones dedicados a la vida contemplativa y la meditación y decían que la fuente de la Prosperidad (junto a la Ermita de Gracia) era la causante de la exagerada longevidad de los ermitaños escurialenses que han habitado las cuevas y eremitorios de los cerros y montes de la Herrería. Así que no perdáis la oportunidad de echar un buen trago…por si acaso 😉
La ruta comienza en el parking de la silla de Felipe II, a las afueras de El Escorial en dirección Ávila te encuentras el desvío indicado desde la carretera. Desde allí hay que dejar la Ermita de Nuestra señora de Gracia a la derecha y subir por el camino indicado como GR-10 (marcas rojas y blancas) en dirección hacia la silla de Felipe II. Todo el ascenso se concentra en este parte de la ruta (después es todo bajada), que se mete en un precioso sendero entre plátanos monumentales y el bosque de la Herrería.
Buscando las señales del GR-10. Bosque de la Herrería (El Escorial)
En unos 20 minutos estás arriba donde se encuentra el mirador de Felipe II. Dicen que el monarca eligió este punto sobre las rocas de granito para observar la evolución de las obras del Monasterio del Escorial, rodeado de un frondoso rebollar de árboles centenarios y al fondo el monte Abantos, uno de los grandes monumentos naturales de la sierra.
Junto a la silla hay un chiringuito y algunas mesas para hacer picnic. Nosotros hicimos ahí nuestra parada para comer y disfrutar de que las niñas escalaran por las grandes rocas que rodean el lugar.
La ruta continúa hacia arriba, dejando a la izquierda el chiringuito y siguiendo las marcas rojas y blancas del GR-10. Y hay que estar muy atentos porque después de pasar un mirador junto a una casa de piedra y una barrera de metal, donde ya hay que dejar de seguir el GR (que te lleva hasta la Machotas) y seguir la senda botánica que va descendiendo suavemente hasta el punto de comienzo.
Bosque de la Herrería (El Escorial)
En la senda encontrarás marcados los árboles y arbustos más emblemáticos del bosque de la Herrería y también está la cueva del oso, donde los niños no podrán dejar de asomarse a ver si encuentran al gigante mamífero. En el camino encontrarás también fuentes de rica agua fría de la sierra y la plaza de los Tilos, donde se camina por una vereda preciosa surcada de pequeñas flores y árboles centenarios, siguiendo un camino precioso y bien marcado que te llevará hasta el punto de salida.
La cueva del oso en el Bosque de la Herrería (El Escorial)
Esta es una ruta sencilla y muy bonita, que se puede hace con niños a partir 4 años y que dura unas 2 horas haciéndola tranquilamente. ¡A disfrutar!
Ficha técnica Distancia: 6 km Ruta circular Tiempo: 2 horas (nosotros tardamos más porque paramos una hora a comer) Desnivel: 120 metros Edad: Mayores de 4 años y menores de 3 en mochila
El centro de Madrid tiene un nuevo restaurante divertido, novedoso y ecológico. Todos los productos que se sirven en Mamá Campo, situado en la Plaza de Olavide, tienen nombre y apellidos y una persona de referencia. Así los tomates son de la huerta de Pedro o el jamón de los cerdos de Marta.
El sabor es inigualable, se nota que los productos son de máxima calidad, ecológicos y están cultivados y cuidados con mimo. Como está cerca de mi trabajo hemos ido varias veces y siempre nos ha encantado. Las cervezas artesanas y ecológicas están buenísimas, y una opción interesante para tomar algo en la terraza acompañado del aperitivo de patatas que siempre ponen. Y si te pasas a la hora de comer o cenar las raciones son riquísimas.
Restaurante Mamá Campo. Plaza Olavide (Madrid)
La última vez pedimos un salmorejo que, de verdad, es de los mejores que he comido y de segundo un asado de jamón con base de patatas revolconas, ¡riquísimo! El precio no supera los 10-15 euros por persona, dependiendo de lo que quieras comer.
Además de la terraza tiene mucho espacio en el interior y está en la misma plaza Olavide, así que si vas con los peques ellos pueden jugar en el parque mientras los mayores disfrutan de sus ricos platos.
Asado de jamón con patatas. Restaurante Mamá Campo. Plaza Olavide (Madrid)
También hay muchas opciones vegetarianas muy interesantes y muy ricas si eres de lo que prefieres no comer carne y pescado. El restaurante tiene también, en un lateral, una tienda ecológica, donde puedes comprar muchos productos ecológicos: verduras, carne, pan, conservas, frutas de comercio local y cercano.
Mama Campo ha abierto hace poco y es una buena opción para disfrutar de comer ecológico y no caro para ser ecológico.
El río de la Angostura es uno de los dos en los que se divide el río Lozoya que nutre y da vida a las famosas piscinas naturales de Rascafría, Las Presillas. Nuestra ruta circular comienza precisamente ahí en el parking de las Presillas, cuesta 5 euros por coche y si no quieres pagar puedes aparcar un poco más abajo siguiendo la carretera y empezar a caminar desde ese punto.
Piscinas naturales de las Presillas en Rascafría (Madrid)Pradera de las piscinas naturales de las Presillas en Rascafría (Madrid)
La entrada a Las Presillas es libre y gratuita pero aparcar tiene el coste de 5 euros. En Las Presillas se ha embalsado el agua del río Lozoya para crear unas piscinas naturales de agua de montaña, donde muchas personas aprovechan para hacer picnic y darse un baño. Suelen estar muy llenas de gente, así que os recomiendo caminar hacia arriba siguiendo el cauce del río y, si no queréis hacer esta ruta, por lo menos separaros un poco de la aglomeración de gente que es muy grande. En las piscinas hay un bar donde se puede comprar bebidas y snacks pero no tienen comida, así que llevad vuestro propio picnic, cangrejeras y bañador.
Nosotras siempre que vamos a esta zona, que es muy impresionante por lo árboles inmensos combinados con el discurrir del río, solemos aprovechar para hacer alguna ruta y luego acabar con un bañito en las Presillas. Esta vez os proponemos una ruta circular de unos 10 km que es divertida y fácil para hacer con los peques de la casa.
La ruta empieza en Las Presillas, se deja el bar a la izquierda y se camina por una pista forestal dejando las piscinas naturales a la derecha. El sendero es fácil y está marcado con señales de color blanco, rojo y verde. Hay que seguir la primera señal que pone Cascada del Purgatorio y después coger hacia la derecha por una senda marcada para bicis, cruzando un puente, que te lleva por el Río de la Angostura.
Primera señalización a las cascadas del Purgatorio. Rascafría (Madrid)
Pegado al río hay una senda, en el margen derecho del río, sin marcar pero que es muy evidente y que va recorriendo el cauce del río de una belleza increíble, con árboles majestuosos y saltos de agua que son impresionantes. Si vas con peques no podrás evitar hacer un parón para darte un baño y disfrutar de la vida del río. Esta ruta continua ascendiendo hasta que llega a una zona más abierta y se separa un poco del río dejando a la derecha una finca privada, y acaba en un puente que está junto a unas construcciones abandonadas.
Puente que cruza el río de la Angostura. Rascafría (Madrid)
En este punto es donde se puede dar la vuelta por una pista marcada para bicicletas, un senda muy clara que va deshaciendo el camino, ya no pegado al río aunque lo vas viendo a la izquierda y vuelve a las Presillas.
Puente por el que se cruza el río y empieza la vuelta por una pista forestal
Es una ruta de gran belleza por los saltos de agua y las cascadas pequeñas que se forman en el río, que se puede seguir un poco más, hasta el puente de la Angostura que es muy bonito también, pero nosotras ya llevábamos a las niñas cansadas y preferimos ir regresando hacia las Presillas. Ahora en primavera todavía no está el agua embalsada así que no te puedes bañar, es en lo meses de julio y agosto cuando las piscinas naturales están plenamente operativas.
Un plan disfrutón que suma piscinas naturales y ruta sencilla ¡A disfrutar!
Ruta circular Duración: 2 horas Dificultad: fácil Kilómetros: 10 km
Flores en el sendero junto al Río de la Angostura (Rascafría. Madrid)
Este fin de semana pasado el Castillo de Manzanares el Real se ha puesto sus mejores galas para convertirse en una auténtica fortaleza medieval. Por una entrada de 2 euros, adultos, y niños gratis se podía entrar en el recinto amurallado del castillo y disfrutar de todas las actividades preparadas.
Tiendas donde jugar a la herradura, o al tirar bolos, vestirse de caballero medieval o jugar con unas lanzas al efecto eran algunas de las actividades preparadas para los más pequeños. Pero sin duda lo que fue más espectacular e impresionante fue el torneo medieval entre el caballero blanco y negro que nos dejó sin palabras.
Los caballeros se batían en duelo por una bellas damas, ataviados con sus mejores armaduras compitieron dando con sus lanzas a las dianas puestas al efecto. Aunque el caballero negro parecía más valeroso, fue sin duda el blanco el ganador por cumplir las normas y seguir las reglas del juego 🙂
En el interior del castillo princesas, bufones y toda la corte hicieron las delicias de los que eligieron ese fin de semana para visitarlo. Y os preguntaréis, ¿para qué nos cuenta todo esto si ya ha pasado el fin de semana medieval? Bien, pues porque podéis estar atento para ir el año que viene, y porque muchos fines de semana el castillo de Manzanares el Real tiene visitas teatralizadas que harán son muy chulas para pequeños y para mayores.
El castillo de los Mendoza abre sus puertas todos los fines de semana y tiene una amplia programación cultural. Su gestión la lleva la Comunidad de Madrid y este es el programa de 2015 Aunque lo mejor es contactar en estos teléfono 91 8530008 y 91 8528685 para pedir toda la información.
Las visitas teatralizadas se hacen los sábados y domingos, durante todo el año, se realizan dos pases, el primero a las 11.00 y el segundo a las 12.00 horas. Durante julio, agosto y septiembre, se realizan los viernes a las 21.00 y las 22.00 y los sábados, a las 11.00 y a las 12.00. Los adultos pagan 8 € por persona y los mayores de 60 y menores de 14 años son 4 € por persona.
La visita a los yacimientos de Atapuerca, el museo de la Evolución Humana y el centro de arqueología experimental en Burgos es uno de los planes más chulos que hemos hecho en los últimos dos años, ¿qué exageración? De verdad que no, si ya teníamos las expectativas altas, porque nos habían contado maravillas, fue todavía mejor cuando vivimos la experiencia.
En el Museo de la Evolución Humana (Burgos)
Nosotras elegimos la visita guiada a los yacimientos, solo tienes que llamar al Museo de la Evolución Humana y preguntar si hay hueco en los grupos de visitas a los yacimientos en fin de semana, hay visitas entre semana y los fines de semana y es de 12 de la mañana a 17 de la tarde.Hay que reservar y os aconsejo que lo hagáis con algo de tiempo porque tiene mucha demanda. El precio es 12 euros, hay descuentos para familias numerosas y menores de 8 años no pagan. Ojo que en julio los arqueólogos están excavando y no se puede recorrer la trinchera del ferrocarril donde están los yacimientos.
La expedición a las entrañas de la arqueología y el conocimiento de nuestros antepasados prehistóricos comienza en el museo (puedes visitarlo antes o después de ver los yacimientos). Nosotras lo visitamos al acabar el día. Así que llegas allí, das tu nombre en la entrada, pagas y ya te unes a tu grupo con el que pasarás el resto del día. Un arqueólogo de los yacimientos te acompañará durante todo el día. Nosotras tuvimos a Álvaro, un chico majísimo que nos explicó todo de maravilla.
Con Álvaro, arqueólogo, recorriendo los yacimientos de Atapuerca (Burgos)
Con el grupito formado y todos preparados y nerviosos nos montamos en el autobús de camino a los yacimientos. La primera parada recorre la cima de los huesos, y el yacimiento completo de Atapuerca, donde te pones un casco como si fueras arqueólogo y vas recorriendo todo el yacimiento con las explicaciones del guía, con el que aprender más y más de la prehistorias.
Las niñas alucinaron y los mayores también: tocaron un cráneo, lo compararon con los nuestros, conocimos a Miguelón, que tiene hasta perfil en twitter @miguelón_MEH, que es un homo heidelbergensis o pre-neandertal, recorrimos la Gran Dolina y hasta compararon la mandíbula de mi hija Tamae (6 años) con la de los hombres encontrados en el yacimiento, ¡se quedó flipada! Aprendimos muchísimo y, sobre todo lo hicimos, de una manera experimental y amena, lo pasamos muy bien.
Tocando el cráneo de un Antecessor en Atapuerca (Burgos)
Después el autobús te lleva al pueblo de Atapuerca y tras una parada para comer de dos horas, puedes llevar picnic o comer en alguno de los restaurantes del pueblo, te llevan al Centro de arqueología experimental (CAREX) donde ya rematas el día experimentando, por ti mismo, la vida en la prehistorias.
Allí nos enseñaron cómo se hacía el fuego y nos lo hicieron en directo sentados en una cabaña prehistórica (pobre Álvaro lo que sudó para conseguirlo, no es nada fácil), pintamos la paredes de una cueva al estilo sapiens, aprendimos los rituales funerarios, hicimos cuchillos golpeando piedras y aprendimos a lanzar fechas y lanzas. Realmente alucinante y muy divertido.
Pintando cuevas como en la prehistoria en el CAREX. Atapuerca (Burgos)Aprendiendo a tirar lanzas y flechas en el CAREX (Atapuerca- Burgos)Álvaro nos enseñó cómo hacer fuego en el CAREX (Atapuerca-Burgos)
Después, hechas unas auténticas arqueólogas y expertas de la vida en la prehistoria, volvimos a montar en el autobús de regreso al Museo de la Evolución Humana, que no puedes perderte tampoco porque es impresionante y está muy bien enfocado para niños y niñas. Los audiovisuales son alucinantes, y te van llevando por la prehistoria según vas descubriendo todas sus plantas.
Un planazo super disfrutón y cultural, que no os podéis perder…haced hueco en vuestras agendas porque realmente merece la pena. ¡Ya nos contaréis!
En Atapuerca aprendiendo a curtir cueros como se hacía en la prehistoria (Burgos)Aprendiendo a hacer puntas de lanza en Atapuerca (Burgos)